miércoles, 14 de noviembre de 2018

Cuando empiezas soñando y terminas entre las nubes.


Hola a todos y bienvenidos a bordo de este pequeño espacio que, poco a poco, se va haciendo más grande gracias a vuestras visitas y comentarios. 

Inauguramos esta sección que se estaba haciendo de rogar... Unos tres añitos, más o menos. No había encontrado ni el tiempo, ni la motivación necesarias para hablar de mi día a día, pero vuestras preguntas y en general, vuestro interés, me han hecho pensar que sería buena idea documentar cómo es este alocado y maravilloso mundo de la aviación.

Bueno, como algunos sabréis ya, soy tripulante de cabina de pasajeros, sí, azafata de vuelo. Imagino que la mayoría habréis tomado un avión para ir aquí o allí y si no lo habéis hecho, lo habréis visto en alguna película y por lo menos sabréis qué es la figura de la azafata, al menos desde fuera. He oído muchísimas cosas sobre estas impresiones, más o menos acertadas; van desde que estamos solamente de postureo a que solo servimos bebidas. ¡Nada más lejos de la realidad! ¿De verdad creéis que si cierta compañía aérea de bajo coste se enterase de que puede ahorrarse 4 sueldos por vuelo, sencillamente instalando una máquina expendedora al final del pasillo, no lo hubiera hecho ya? Venga, hombre... Solo eso ya podría daros una pista para entender que no estamos ahí para sonreír en el pasillo mientras embarcáis. No os preocupéis, esta es la oportunidad perfecta para conocer más sobre nuestro infravalorado trabajo, tal vez este post os sirva para dar el paso definitivo si os estáis planteando esta carrera o si no es el caso, os ayudará a entendernos mejor y juntos podamos conseguir que v(n)uestro próximo vuelo sea mejor.

La primera foto que tomé de los Alpes.



Os voy a contar qué fue lo que hice yo, no quiero decir con esto que mi camino sea el único o el mejor, sencillamente es el único que conozco 100%.

Antes de empezar, os daré un poco de información general... Como TCP debes tener la licencia y el certificado médico que te capacitan para volar, una vez superado esto y ya dentro de una compañía aérea, tendrás que aprobar el curso de conversión. 

El curso.

El inicial podéis hacerlo en una academia o bien esperar a superar las fases de admisión y hacer ambos en una aerolínea. Yo no supe que teníamos esta opción hasta que fue demasiado tarde y ya estaba casi de camino al examen en Madrid. Tiene un costo elevado y según tengo entendido, el precio ha subido bastante y varía según la ciudad en la que lo haces. Si hay más o menos competencia, vaya.

Una vez hayáis solicitado información sobre el curso, os citarán en las oficinas y os prometerán que vais a tener trabajo seguro y que os va a resultar muy sencillo entrar en el mundillo, que vais a empezar cobrando mucho y un montón de cosas que se alejan de la realidad. A todos nos gusta imaginar una vida así, claro, ellos lo saben, quieren vender el curso y se aprovechan un poco de nuestra ilusión. Lo único cierto, dicho por mi instructora y no por los comerciales, es que el trabajo no va a llamar a tu puerta, aunque creáis tener el respaldo de la escuela para que envíen vuestros CVs a las aerolíneas... si no os movéis, lo vais a tener un poco complicado.

Con respecto al temario del curso tengo sentimientos encontrados, veréis... Fue muy largo y tuve la mala suerte de compartir clase con gente que no se preocupaba por ser TCP, no estudiaban, no entrenaban..., etc. Era como si se hubieran apuntado a hacer un curso cualquiera y no algo que de verdad les interesara. 

El temario del curso:
  • Conocimientos teóricos generales de aviación. (CTG).
Esta asignatura es de lo más interesante, os recomiendo prestar atención y absorber todos los conocimientos que podáis, no solo para aprobar el examen, si no para el día a día.
  • Normativa e instituciones aeronáuticas relevantes para la tripulación de cabina de pasajeros. (NOR)
Esta asignatura es un poco pesada pero hay que saber qué normas regulan nuestro trabajo, así que eso la hace importante.
  • Curso de iniciación a los Factores Humanos (HF) en aeronáutica y gestión de los recursos de la tripulación (CRM)
Aquí aprenderéis la importancia de trabajar en equipo, de las buenas maneras y de cómo gestionar los conflictos dentro de la tripulación. Una buena comunicación puede hacer la diferencia entre lo normal, un incidente o un accidente. Ah y veréis muchos vídeos de accidentes y cómo se pudieron haber evitado.
  • Asistencia a los pasajeros y vigilancia de la cabina. (ONE)
Aquí aprenderéis tanto lo que va a ser vuestro día a día, como situaciones adversas a las que podríais llegar a enfrentaros. Desde lo que se habla en la sala de brifing (si tu compañía la tiene), pasando por el servicio o por problemas con pasajeros. En la teoría nos preparan para lo peor, pero muchas de las cosas que suceden día a día, como un embarque difícil o los problemas que hay con el espacio para las maletas, solamente se aprenden in situ.
  • Medicina aeronáutica y primeros auxilios. (MED)
Aquí aprenderéis los problemas más comunes a bordo y la mejor manera de tratarlo. Recordad que no somos médicos ni dioses y por más que estemos bien preparados para dar primeros auxilios, solo llegamos hasta cierto punto, por suerte, siempre hay alguien que responde a la llamada de "¿Hay algún médico a bordo?".
  • Mercancías Peligrosas. (MMPP)  
Tal y como se lee, no hay mucho que pueda desentrañaros de esta asignatura. Aquí aprendí por qué no me dejaban pintarme las uñas en vuelo, por ejemplo.

  • Formación en la lucha contra incendios y humo. (FUE)
[En la academia, haciendo practicas con fuego imaginario].

*A.: ¿Pero en el examen será con fuego de verdad?
*Instructora.: Sí, pero no os preocupéis, es una estufita con un fuego pequeño.

[En Madrid, momentos antes el examen].

*A. mirando el lugar de la prueba de fuegos: Si era un fuego pequeñito... ¿Por qué hay marcas negras en lo alto del marco de la puerta?
*Examinador: Son los que suspendieron el examen.
*A.: ...
Imaginaos el resto...
  • Supervivencia. (SUP)
Esta es la típica asignatura que si es bien llevada por el profesor, se puede convertir en algo divertido. A nosotros nos hicieron realizar una exposición y salió bastante bien. Evidentemente, nos nombraron la película de Viven. ¿La habéis visto?

Falta una parte importante del curso (y del examen): la prueba de bikinis... quiero decir, la prueba de natación. Deberéis nadar 100 m. en menos de 2 minutos y medio (si no me falla la memoria). Podéis hacerlo con el estilo que más os guste: a crol, de espalda o con el estilo perrito (ojalá alguien lo hubiera hecho así en mi examen). La prueba en sí no es difícil, pero requiere cierta forma física. No hagáis trampa pensando que vuestro aguante es el resultado de multiplicar lo que tardáis en hacer un largo de 25 m. por 4. No. Lo jodido de esta prueba es que hay que tener fondo. 

Bueno pasemos al final del curso:

El examen.

Tuvimos 2 días en Madrid. En el primero lo haríamos todo, pero de prueba; el segundo sería el examen. En ese primer día, nos advirtieron de que nuestro examinador no solo era muy estricto, si no que le gustaba hacer sufrir y llorar a la gente. De piedra. También nos dijeron que fuésemos fuertes y que no le diéramos el gusto. Seguíamos de piedra. 

Bueno, en la maqueta del avión, practicamos la DEMO (sí, lo de señalar las salidas o el baile de sambito) y todas las situaciones de emergencia que podríamos llegar a tener, terminando en una evacuación del avión. 
Después, tendríamos unos minutos para completar el examen tipo test. A continuación, bajamos al lugar en el que haríamos la prueba de los fuegos; terminaríamos en la piscina de esta guisa:



Primero tendríamos que hacer los 100 m., después buceo y para terminar, arrastre de un compañero en el agua y subirse con dicho cuerpo a la balsa.  
En la prueba de buceo recuperé la perla que había perdido una de mis compañeras al nadar los 100 m.
Yo me ofrecí voluntaria para ser la primera en saltar al agua en la prueba de la balsa, arrastré a mi compañera y nos subimos con éxito a ese flotador gigante. Consejo: si eres una chica de pechos grandes, mételos primero y luego ya sube el cuerpo.

Yo no había nadado nunca en una piscina tan profunda como la del examen, en ella hacían competiciones de salto de trampolín. No es que me den miedo las profundidades, pero al pasar los primeros 25 m. de la piscina, ese salto que da me impresionó un poco.

Lo que me costó más fue tirarme por la rampa, porque la primera vez me hice daño en un pie al caer y luego me daba un poco de cosa volver a hacerlo. Además, tiempo después, en un ejercicio en parejas de un curso de conversión, me hice daño en el cuello por confiar demasiado en las habilidades de mi pareja... Lo que aumentó la cosa que sentía hacia la rampa. Pero oye, no hay nada como comentarle esto al instructor para que te haga saltar 10 veces (¡10!) y se te pase la tontería.

Terminamos el día agotados. No nos darían el resultado hasta dos semanas después, las cuales las pasé nerviosa perdida. Cuando me llamaron para darme el "Apta", no cogí la llamada y tuve que esperar un día entero a que decidieron responderme.

Como comentario final del curso tengo que añadir que aún sigo esperando a que me entreguen el certificado de inglés aeronáutico.

Ahora que teníamos un papel amarillo que decía que habíamos aprobado, sin embargo, eso no es la licencia; con ese papel no puedes trabajar, debéis ir a Aviación Civil con el código del examen pagar 80 € e iniciar el trámite para que os llegue a casa la licencia de verdad. Una vez la tengáis, veréis que es un papelito verde muy frágil. ¡No lo podéis plastificar! He visto a algunas personas con el certificado médico plastificado y han tenido que volver a hacérselo, así que si no os lo han dicho en la academia, recordad que no se puede plastificar nada.

Después de realizar un Open Day en mi ciudad y otra entrevista en Barcelona, recibí la llamada de mi actual compañía para realizar la entrevista al día siguiente. Creo que era un miércoles y ya teníamos que hacer el curso ese mismo viernes, fue todo muy rápido. No pude empezar hasta que tuve la licencia conmigo, la cual tardó dos semanas, por suerte. Y al final el día de mi cumpleaños, estaba firmando el contrato... Mi sueño estaba a punto de comenzar.














Espero que mi experiencia os haya servido para dar ese salto o sencillamente para entender nuestro trabajo un poco más. ¡No olvidéis comentar vuestra experiencia y si os gustaría tratar algjn tema más adelante!

¡Pronto os enseñaré curiosidades, anécdotas, entrevistas y mucho más!

sábado, 10 de noviembre de 2018

Mudanza a Italia.

¡Hola, humanos!
Hace mucho que no  me paseo por aquí y me ha parecido buena idea retomar el blog con una entrada personal. Me gustaría contaros mi última aventura: mi mudanza a la bella Italia. Ha sido más una odisea que un traslado.

Como sabéis, soy tripulante de cabina de pasajeros (azafata de vuelo, como se conoce comúnmente). La carga fuerte de trabajo es en verano y no había conseguido ningún trabajo durante el invierno, ni mucho menos, de todo un año y eso fue lo que nos ofrecieron a final de temporada: la posibilidad de trabajar durante todo un año en la base italiana. Casi ninguna tuvimos tiempo de hacer muchos preparativos, ni tampoco de cerrar la base del verano, que tantas alegrías nos había dado... Por suerte, contábamos con una persona maravillosa que nos recordó en todo momento.








La búsqueda.


Durante los primeros días estuvimos en un hotel cercano al aeropuerto, (días en los que teníamos que darnos prisa y encontrar piso), yendo y viniendo de los pueblos de alrededor para encontrar alguna casa mona que nos gustara. El primer día fue frustrante, M. y yo recorrimos todas las inmobiliarias de la ciudad y ninguna nos enseñaba algo o sencillamente no tenían nada disponible, sé que no había mucho tiempo de margen... ¡pero parecía que no había ni una sola casa para tres en toda la ciudad! He de añadir también que la búsqueda en Internet fue peor que infructuosa, nadie respondía a las llamadas o nos decían que ya estaba alquilada. Frustrante, de verdad. Había algunas que ni siquiera se molestaban en mirar si tenían algo guardado, nos daban un no rotundo. Os dejo una foto que deja un fiel reflejo de lo que fue ese primer día de búsqueda. ¡No hay que perder nunca la sonrisa!
M. y yo el primer día de búsqueda.










Cuando todo parecía perdido y ya habíamos pensado en separarnos trágicamente para buscar apartamentos más pequeños, logramos ver la luz al final del túnel... Y digo al final porque debíamos esperar un mes más para poder entrar en la casa, por lo cual optamos por un AirBnB, que debía estar más o menos cerca de la estación de tren para poder llegar al aeropuerto. Tampoco había nada. Parecía que Italia no estaba siendo demasiado amable con nosotras... Cuando llegaron a Milán S. (nuestra otra compañera de piso) y R., nosotras estábamos bastante decaídas, intentábamos tomarlo con optimismo pero fue una semana dura.¡Al final se hizo el milagro y encontramos uno! Para añadirle más emoción a la historia, M. y yo tuvimos que volar a uno de los países que se disputa el título de maestros del chocolate (a ver si adivináis cuál es)




, por lo que no íbamos a poder estar en la mudanza hotel-airbnb, así que todo el trabajo duro se lo quedaron los demás. ¡Gracias, chicos, sois geniales! (Aunque el Karma compensa y luego me tocó participar bastante en la siguiente mudanza).

El Airbnb estaba lejos de la estación de tren, y si añadimos la carga de ir con tacones y con maleta pues se duplica la distancia, pero el tiempo pasó y el momento de la mudanza acabó llegando. Nosotras estuvimos a punto de coger una casa con escaleras, menos mal que nos terminamos decantando por un apartamento monísimo, pues ese Airbnb me ha hecho saber que no quiero vivir en una casa con escaleras, de todo se aprende. ¡Llegó el 31 de octubre y por fin íbamos a nuestra casa de verdad!

M. y yo después de firmar el contrato del piso. ¡Yuhu!

La mudanza.


No se puede tener todo y nosotras no íbamos a ser la excepción. No podríamos estar todas en el momento del traslado (el deber nos llamaba), R. y S.  tuvieron que transportar sus maletas el día anterior a su vuelo. Ese día llovía como si se tratase del Diluvio Universal y ningún taxi parecía querer colaborar... Al día siguiente yo volvía de las vacaciones por la tarde y gracias a la genial ayuda de T., quien se encargó de llevar gran parte de las maletas durante el día, así como de recoger las llaves de nuestro piso, logramos hacerlo todo sin morir en el intento.

Imaginad qué terrible es llegar cansada a tu casa, después de arrastrar mil maletas y bolsas y darte cuenta de que no tienes ni siquiera un vaso para beber agua... Con optimismo, T. y yo terminamos la mudanza y ella pudo volver a casa para disfrutar de unas mini vacaciones. M. volvió de las suyas y nos pusimos manos a la obra: teníamos que hacernos con todo lo que faltaba en la casa, vasos, platos, sartenes, sábanas..., etc. Lo básico. Me gusta comprar cosas, claro, lo que no me gusta es cargar con ellas hasta casa. Lo más gracioso de esta etapa es esta fotografía que demuestra que a veces es malo no tener coche:

Ahora que ya lo tenemos todo, sería genial terminar la entrada con una foto de grupo, pero no va a poder ser así porque en la única foto en la que aparecen la mayoría, no salgo yo, así que voy a esperar a tener una en la que estemos todos inaugurando los pisos. Nos espera un año lleno de emociones y buenos momentos, pero viendo colgado este cartel, veo muy poco probable que no estemos bien...